lunes, 21 de enero de 2008

Día 4 - Ablande del motor

Bueno, hoy tocó el ablande del motor, un grato momento preparándonos de cara al primer vuelo. Armamos el motor con hélice y cono, y lo atornillamos a un par de maderas que hacían "sanguchito" con una mesa de tv de las viejas de caño, con el tanque agarrado como pudimos... Así quedó el aparejo:



Luego, distribuimos las tareas, mi hermano se encargó de abastecer de combustible al motor, manteniendo el tanquecito lleno, mi viejo tomaba los tiempos con cronómetro, y yo metía mano para ir ajustando la carburación. Así que, con el calentador de bujías conectado y con ese maravilloso aparato llamado arrancador (un motor a batería que sirve para hacer girar la hélice sin tener que arriesgar la integridad fisica de la mano...) pusimos manos a la obra:



El motor se tomó su tiempo pero arrancó, y se transformó en una máquina fumigadora... llenó todo de humo y aceite, incluídas nuestras ropas...



Luego de alrededor de 30 minutos de ablande y puesta a punto, dejamos que funcione a régimen más o menos constante y alto, para ir acentando bien el motor, y así evitar tener que ser muy cuidadosos en los primeros vuelos. Luego de 2 horas consumimos 2 litros de nafta y estabamos atontados por el ruido ensordecedor del escape... por lo que dimos por terminada la sesión de ablande y desarmamos todo.
Aprovecho la ocasión para agradecer la asistencia de mi familia que me permitió "aceitar" su vereda... Gracias!!

Día 3 - Alineando los estabilizadores

Bueno, hoy le toca el turno a la cola del avión. Intenté aflojar el epoxi pero no hubo caso... así que recurrí al plan de emergencia: cirujía mayor! Sí, finalmente tuve que extirpar el estabilizador horizontal, por lo que aproveché el momento para practicar reparaciones (es decir... restaurar el avión después de algún accidente...). Así quedó después de cortar con el cutter la madera:

Luego pegué con epoxi una madera del mismo espesor para reponer lo cortado y la reforcé con una madera un poco más fina en el interior, todo pegado con epoxi para darle la mayor rigidez y resistencia posible. Aquí se ven el exterior y el interior de la cola:

Luego, recorté el sobrante de madera valiéndome del plano, aunque no aclaraba mucho el grado de inclinación del estabilizador... así que saqué a relucir el ojímetro y emparejé las maderas. Luego presenté el estabilizador en la cola, lo centré y fui quitando madera del fuselaje hasta que quedara nivelado, siempre tratando de no cortar de más... Una vez nivelado, pegué el estabilizador con mucho epoxi

y cubrí la reparación con monokote. Así quedó finalmente:

Luego le tocó el turno a la deriba (estabilizador vertical), así que no hice más que emparejar con el cutter el borde que tenía que pegar y, epoxi mediante, adherí la deriba al estabilizador horizontal, cuidando que quede en escuadra:

Finalmente, para evitar nuevos percances con la deriba, armé unos taquitos simétricos y "aerodinámicos" y los pegué como refuerzo de la deriba. La cola quedó mucho más rígida, estable y en escuadra con respecto a la posición del ala principal:

Resta ahora cubrir con monokote la unión y ver qué impacto tienen los taquitos en la performance de vuelo, espero que no mucha...

jueves, 17 de enero de 2008

Día 2 - Finalización de algunos detalles

Bueno, he podido avanzar con algunas cosas. Por un lado, terminé de armar los pushrods de timón y elevador, el procedimiento fue sencillo, presentar los rayos en el listón de madera balsa y fijarlos con epoxi, luego envolverlos con hilo de coser y finalmente robustecer la unión endureciendo el hilo con cyanocrilato. La unión quedó asi:




Luego fijé los soportes para sujetar las alas con epoxi, nada del otro mundo...



Después, la impermeabilización del parallamas. Esto lo hice aplicando una delgada capa de epoxi a lo largo de toda la superficie que queda de cara al motor. La impermeabilización tiene 2 objetivos, uno el de evitar que el aceite ingrese al interior del avión, el otro, evitar que la madera absorva el aceite (lo cual la ablandaría y podría inutilizarla en poco tiempo...). El parallamas quedó un poco desprolijo, pero lo importante es que quede bien aislado.


Luego, coloqué el interruptor del receptor en el exterior (para poder encender y apagar el receptor del radio control sin desmontar el ala). Existen algunos accesorios para evitar que el interruptor quede hacia el exterior (y por ende no se ensucie), mediante algunas piezas de plástico y un alambrecito que sirva como extensor, saliendo este último hacia el exterior del avión, pero no tenía nada a mano, así que no me compliqué la vida...



Finalmente, presenté el chasis de los servos en el lugar del fuselaje destinado a tal fin, y como no había mucho espacio para acomodarlos de forma de incidir en la ubicación del centro de gravedad, decidí pegar las maderitas de soporte y colocar el chasis con los servos. En la foto, el servo de la izquierda controlará el acelerador, el de arriba es para el elevador, y el de abajo controlará el timón y la rueda delantera. Claro que aún falta adaptar los brazos para que funcionen correctamente y tengan suficiente recorrido, sin chocarse con el de otro servo, pero esto ya tiene que ver con el ajuste fino que se hace una vez terminado todo el trabajo de armado del fuselaje.


Bueno, eso es todo por hoy, la siguiente fase será la de corrección de la desviación del estabilizador (ala trasera).

miércoles, 16 de enero de 2008

Día 1 - Iniciando actividades



Buenas buenas, esta es la primer entrada y, por tanto, la que inaugura el blog (como supongo se habrán dado cuenta...).

Después de muchos años de estancamiento, resucité el avión, lo llevé para mi casa (estaba en lo de mis viejos) y le pegue una linda limpieza... Paso siguiente: revisión general y minuciosa. Aquí están las fotos del estado actual del avión:



durante la revisión detecté una serie de problemas...

1) la cola del avión está inclinada hacia un costado

2) el ala transversal se despegó en parte, lo que ocasionaba un vaivén que me obligó a despegarla completamente (por eso aparece separada en las fotos)

3) las varillas para agarrar el ala al avión estaban sin pegar

4) las visagras de las partes móviles del avión se despegaron (por eso el alerón suelto de las fotos)

5) se me pasó por alto el refuerzo central del ala (por eso tuve que sacarle el monokote del centro, para poder incluir el refuerzo)

6) faltaba impermeabilizar el sector del motor para evitar que ingrese al interior del avión el aceite del motorcito.

El tiempo oxidó algunas partes e introdujo golpecitos y marcas en el fuselaje, pero no trajo mayores problemas (por suerte). De todos los temas que encontré, el más complicado es el primer punto, ya que es muy difícil separar el ala trasera del fuselaje (está pegada con abundante epoxi), y si no logro modificar el ángulo es muy probable que el avión tenga cierta tendencia hacia un costado e incluso que sea inestable, lo cual echaría por la borda todo el tiempo y dinero invertido.... descubrí que el cyanocrilato, si se aplica sobre epoxi recién secado, funciona como "ablandador", lo cual me permitiría (si persiste ese comportamiento para el epoxi bien asentado y seco) aflojar el ala trasera y corregir la inclinación... pero eso será tema de la siguiente entrada.

Así que... a laburar se ha dicho...